
SANTO DOMINGO. – En una sesión marcada por intensos debates y un acelerado trámite legislativo, el Senado de la República declaró de urgencia y aprobó este miércoles en dos lecturas consecutivas el proyecto de ley que contiene el "Plan Anticrisis". La polémica iniciativa de reforma tributaria, sometida por el Poder Ejecutivo apenas cinco días atrás, avanza en el Congreso Nacional con el objetivo de captar al menos RD$60,000 millones adicionales para el erario público.
El paquete fiscal, presentado formalmente por el equipo económico del Gobierno que encabeza el ministro de Hacienda, Magín Díaz, surge como una respuesta estatal para mitigar las presiones presupuestarias derivadas de la volatilidad internacional y el incremento sostenido en los precios de los combustibles. Según el oficialismo, estas recaudaciones extraordinarias son indispensables para financiar subsidios, mantener la estabilidad macroeconómica y frenar la expansión del déficit fiscal.
Alcance y nuevos gravámenes
De acuerdo con el texto aprobado por la cámara alta, el plan contempla una serie de reajustes e impuestos directos orientados a captar capitales de los sectores de mayores ingresos y del ámbito corporativo. Entre las principales disposiciones fiscales se encuentran:
- Sobretasa corporativa: Se aplica un incremento temporal a la tasa del Impuesto Sobre la Renta (ISR) empresarial, elevándola al 30% para aquellas grandes compañías cuyas operaciones superen los RD$1,000 millones anuales.
- Transacciones y sector financiero: Se establece un aumento generalizado al impuesto sobre los cheques y las transferencias electrónicas, medida que ha comenzado a generar reservas dentro del sector bancario nacional.
- Consumo y juegos de azar: Se introducen nuevas cargas impositivas a los pasajes aéreos (con un incremento de 10 dólares), a los dispositivos de vapeo (vapes), así como a las operaciones de casinos y bancas de apuestas.
Como contraparte, el proyecto integra medidas de compensación y alivio destinadas a los sectores vulnerables y las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes). El informe aprobado contempla la eliminación definitiva del esquema de anticipos para las microempresas, una amnistía fiscal para la regularización de deudas rezagadas y un incremento en las deducciones permitidas por concepto de gastos educativos en el ISR para personas físicas.
Celeridad legislativa bajo la lupa
La velocidad con la que el proyecto obtuvo el informe favorable y su posterior sanción en el hemiciclo senatorial desató duras recriminaciones por parte de los bloques de la oposición. Voceros de partidos opositores, entre ellos legisladores de la Fuerza del Pueblo, calificaron de "atropello" el conocimiento de una reforma de tal envergadura en menos de una semana, argumentando que una pieza que altera el régimen impositivo nacional requería de vistas públicas y de una evaluación técnica más rigurosa.
Por el contrario, la bancada oficialista defendió la urgencia de la aprobación, argumentando que el país se encuentra ante una coyuntura internacional crítica —agravada por tensiones geopolíticas globales y presiones en el mercado petrolero— que demanda respuestas fiscales inmediatas para salvaguardar los programas de asistencia social.
Tras recibir el voto aprobatorio de los senadores, la controversial pieza legislativa será remitida de inmediato a la Cámara de Diputados, donde deberá agotar el trámite correspondiente y superar dos lecturas reglamentarias antes de ser convertida en ley por el Congreso Nacional.