
SANTO DOMINGO. — Una eventual visita del papa León XIV a la República Dominicana, contemplada tentativamente para el año 2027, demandaría una inversión económica que podría alcanzar hasta los 900 millones de pesos, según las primeras estimaciones de analistas en logística, economía y seguridad del Estado.
La posibilidad del viaje apostólico cobró fuerza recientemente tras las declaraciones de monseñor Carlos Tomás Morel Diplán, arzobispo coadjutor de la Arquidiócesis de Santo Domingo, quien reveló que el sumo pontífice evalúa incluir al país dentro de una gira oficial por la región del Caribe para el próximo año. De concretarse, este acontecimiento rompería una ausencia de visitas papales en territorio dominicano que se extiende desde 1992.
De acuerdo con los expertos consultados, el presupuesto proyectado respondería a las estrictas exigencias protocolares del Vaticano y del Estado dominicano, las cuales abarcan desde el blindaje de la seguridad perimetral hasta el acondicionamiento urbano de los espacios masivos destinados a las liturgias.
Distribución del gasto presupuestario
Especialistas en la materia explicaron que el despliegue se dividiría en tres ejes fundamentales independientes, los cuales presionarían el presupuesto fiscal del año correspondiente:
- Seguridad e inteligencia nacional: Representaría el renglón más costoso. Contempla la movilización coordinada de miles de efectivos de las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional y el Departamento Nacional de Investigaciones (DNI), en conjunto con la Guardia Suiza Papal. Incluye el uso de tecnología de vigilancia y el control riguroso de fronteras y espacios aéreos.
- Infraestructura y adecuación urbana: Es necesaria la remodelación y adecuación de explanadas para concentraciones multitudinarias. Esto involucra la instalación de tarimas oficiales, sistemas de sonido de alta fidelidad, pantallas gigantes, redes de telecomunicaciones temporales y la reparación de vías de acceso terrestre.
- Logística y contingencia médica: El establecimiento de cordones sanitarios, hospitales de campaña y ambulancias especializadas distribuidas estratégicamente a lo largo de los recorridos del papamóvil, sumado al alojamiento y transporte de la comitiva internacional de la Santa Sede.
Impacto y precedentes históricos
Pese a la cuantía de los recursos necesarios, sectores económicos de la nación defienden que el gasto estatal suele verse parcialmente compensado por el dinamismo económico colateral.
"Un evento de esta naturaleza dinamiza sectores clave como la hostelería, el transporte y el comercio formal e informal, debido al flujo de miles de peregrinos internacionales que ingresan al país, promoviendo el turismo religioso", apuntó un analista financiero que prefirió mantener el anonimato.
Históricamente, la República Dominicana ha sido sede de tres visitas de Juan Pablo II (1979, 1984 y 1992). Fuentes eclesiásticas y gubernamentales coinciden en que, aunque todavía no existe un calendario definitivo ni una confirmación oficial por parte de la Secretaría de Estado del Vaticano, las comisiones técnicas deberán empezar las evaluaciones logísticas previas a finales del presente año fiscal.